viernes, 15 de junio de 2007

Parinacota y Salar de Surire - Fast weekend tour


Volcán y laguna Parinacota - cr Carlos Correa Grez

El altiplano asombra por su altura y fertilidad. Las aguas del invierno Boliviano corren desde los volcanes a los bofedales marcando un piasaje semiverde a 4.500 metros de altura. Vicuñas pacen salvajes y tranquilas en las enormes extensiones y las llamas son criadas por "estancieros" en torno a los poblados de Caquena, Parinacota, Guallatire e Isluga. El frío se siente en este lugar, los bordes de los rios se mantienen congelados durante el día y el Sol se hecha de menos en la sombra. Todo es amplitud, tan solo interrumpida por los enormes centinelas: Parinacota y Pomerape, los nevados Payachata, en la distancia el Sajama y su imponente pared oeste, el activo Guallatire y tantos más, eclipsados por la altitud de la cual parten.
Los flamencos contrastan en Suriré, su color rosado, intenso refleja en el agua del salar, la visión se pierde en los límites y dan ganas de correr y mezclarse con la inmensidad de la tierra. Haciendo patria nos encontramos con retenes de carabineros en zonas despobladas.


Volcanes Pomerape y Parinacota - cr Carlos Correa Grez


Iglesia de Parinacota - cr Carlos Correa Grez



Iglesia de Parinacota - cr Carlos Correa Grez

De a campo traviesa


En lugares recónditos, pobladores como pastores viven como hace siglos. Su idioma confunde palabras aimaras y sus hábitos recuerdan como pudieron haber co-existido los sabios incas. Compartiendo con uno de ellos en Cauqena, cosinamos y conversamos sobre la vida en esos parajes. El frío, el viento, la soledad, los animales marcan la dura subsistencia. Luego de comer nos mostró DVD`s de música andina. Nos llamó la atención lo similar que es el folklor Peruano con el de Nepal. El ritmo de las canciones y las coreografías al compas de un sonsonete continuo es de curiosa similitud, al igual que la geografía alta y montañosa. Como se explica esta similitud? Tal vez ancestrales culturas eran capaces de moverse en el espacio sin medios físicos, como una especie de teletrasportación.


Tendrán las líneas de Nazca alguna relación con esto?


De a campo traviesa

miércoles, 23 de mayo de 2007

Laguna de la Plata (San Fabián de Alico)


Granito a la vista camino a San Fabián de Alico desde San Carlos - cr Carlos Correa Grez

Volviendo del sur a fines del verano del 2007, decidimos con la Sol, subir a la Laguna de la Plata en el valle del río Ñuble.
Daniel Seoane nos había contado de su existencia y nos había dicho que existía mucho granito por la zona en torno a una laguna cordillerana. Antes de llegar a la entrada del valle por el cual se sube, cerca del pueblo San Fabián de Alico, ya se ven formaciones rocosas con piedra buena.

Cerros de la Mina - cr Carlos Correa Grez

El cerro de la mina, como lo llaman localmente, se empieza a ver cuando uno se encuentra a 15 minutos de la laguna de la plata.

El entorno es espectacular. El bosque está lleno de Copihues y el sendero bordea un hermosos arroyo en el cual te puedes bañar para refrescar la subida.

El valle del desague de la laguna y la laguna debieran ser reserva nacional. El camping en el costado norte de la laguna es privilegiado y tiene una vertiente de agua fresca.


Laguna de la Plata, flanqueado por cerros de granito y bosques - cr Carlos Correa Grez

La laguna como ven, yace rodeada de cerros vertiginosos



Desde dentro de la carpa - cr Carlos Correa Grez

y el campamento al borde del lago es idílico, con pesca, playa, sol y mucho cerro alredor.


Atardecer del Cerro de la Mina - cr Carlos Correa Grez

El cerro de la Mina se torna gris, rosado, naranjo y rojo en el atardecer.

La siguiente imagen muestra el valle de ascenso que comienza justo al este de San Fabian y al norte del rio Ñuble.


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sábado, 14 de abril de 2007

Explorando cajones cordilleranos



Era semana Santa, año 2007, y tenía que conocer ese valle.
Una visita a su entrada prometía...buena pesca, aguas claras, bosque de coigues, canelos y robles en el borde norte de la VII región.
Más aun una amiga de mi niñez, vivía allí y me había contado innumerables historias de arrieros, lagunas y praderas a los pies del volcán Descabesado, historias que tenía que conocer.
Dicho y hecho, partimos con la Sol, a explorar.
el primer día subimos por el camino de carreta más marcado, el jeep en low se esforzaba por la pendiente empolvada. En el camino, vivientes nos contaban sobre una notable cueva al pie de un rocón, del porte de un potrero donde los quatreros guardaban el ganado robado y se escondian.

El lugar es imprecionante, la cordillera se muestra como una meceta boscoza, zurcada por abruptas quebradas que bajan de las faldas del descabezado. A medida que se sube el paisaje cambio y se vuelve más arido, por las cenizas volcánicas arrojadas por los volcanes.

Encontré el lugar de la familia de Angélica en un pequeño valle colgando sobre quebradas. Estaba ella junto a los suyos en torno a una cazuela de cabrito, un chuisco, mate y el fuego bajo una cacerola de mermelada. Todo era precaria alegría y sencillez. El invierno que venía amenazaba con la vida de los dos abuelos que se mantenían viviendo en plena cordilera, alejados de ayuda en caso de problemas.

Actualmente venden su hermoso predio montañez o lo cambian por tierra en el valle central.

jueves, 5 de abril de 2007

Nepal

De a campo traviesa


Banderas de oración en Poon Hill, atras los Anapurna - cr Carlos Correa Grez

Nepal es de esos lugares en los que tienes que volver. Es de esos rincones que inevitablemente quedas con gusto a poco, con ganas de recorrer y conocer más. Intensamente primitivo, rural y escabroso, es un lugar lleno de pueblos perdidos en los cerros. El porteo es una profesión, cada cosa disponible en sus rincones, es transportada sobre la espalda de algún porteador. Como hormigas se pierden en cada valle, centenares de hombres cargando de sus frentes las provisiones que los alimentarán durante el monzón. Desde niños aprenden a cargar cosas, primero en canastas de fibra vegetal pequeñas para luego llevar canastas más grandes y pesadas. Porteadores con carga para expediciones a los ocho miles han llegado a cargar más de 100 kilos. En el ascenso al primer ocho mil escalado por los franceses liderados por Maurice Herzog, la cordada que arribó a la cumbre sufrió severas congelaciones en pies y manos. Porteadores tuvieron que bajarlos todo el cerro, usando estos canastos sujetados con una cinta a sus frentes.


Monkey Temple, Kathmandu - cr Carlos Correa Grez

Cargué una ruma de leña que cargaban unos niños, derribando el monton de palos al suelo, dado que mantener en equilibrio la carga no es simple. Luego de varios intentos y tras las risas de los niños, pude cargar como nepales. Es asombroso como el peso se distribuye bien en la espalda cargado desde la frente, aunque hace falta un cuello poderoso.
La religuión se siente fuerte, el hinduismo y el budismo conviven y se mezclan. Los templos hinduistas se encuentran emplazados en antiguos centros urbanos como Baktapur, Patan y Kathmandu, alternando arquitectura Hindú con la Oriental (tipo pagoda). Cada rey se esforzó por dejar su marca construyendo campanarios, torres y nuevos templos. los templos budistas o stupas, destacan por su forma semiesférica y los misericordiosso ojos de Budha mirando en las cuatro direcciones.
Las ruedas de oración con su sonido y las banderas de color son parte del paisaje.
Los monjes en oración con sus vestidos rojos, caminan girando en dirección de las agujas del reloj, alrededor de los templos. el matra "um mani padme um" se respira.
Estas fotos acá mostradas son una pequeña ventana a este lugar, espero les gusten.





viernes, 16 de marzo de 2007

India: un mundo dentro del mundo.


Taj Mahal - cr Carlos Correa Grez
Existe un mundo dentro del mundo, y ese es India. No solo son palacios, mujeres con saris, vistas amplias de cultivos y desiertos lo que diferencia a India del mundo al cual estamos acostumbrados, sino que todo lo que una foto o video es incapaz de mostrar. Los colores a tu alrededor, los sonidos, el sabor, el olor...la gente, vendedores, porteadores, ricos, pobres, mutilados...las vacas, el barro, las calles, el agua...las castas, los templos, los rezos, la fe, la vida, el Ganges, la muerte... y todo al mismo tiempo, revuelto en una batidora al ritmo del mundo moderno. Para explicarlo, para entenderlo, tienes que estar ahí y tal vez quedarte un tiempo, porque la vida ahí te remece por su intensidad.
Parto con la foto del Taj, porque al verlo realmente conmueve.
En un principio estaba dudoso de visitarlo, era el final de nuestro viaje y estabamos a escasos 200 km, que había que recorrer en 6 horas.
El lugar es grandioso, blanco, perspectivo, multitudinario. Miles de Indios igual que uno van a concerlo, curiosos te pregunta de donde eres, porque estás en India y si te pueden tomar una foto junto a ellos. Se acercan y te conversan, son amistosos, simples y con infinito tiempo.
Si de verdad estuviste en India, te tienes que haber subido a un Rickshaw, o especie de moto de 3 ruedas con carrocería para llevar a dos pasajeros. Está diseñado para ocupar media pista y meterse entre camiones, buses, autos, motos, vacas, angostos pasajes, autopistas, puentes peatonales, ferias, museos, parques etc.
Posee una estridente bocina para hacerse notar, que su conductor hace sonar como si fuera parte necesaria para que el motor funcione.
Un chofer de Rickshaw por default va a tratar de llevarte a "un buen lugar" para alojar, comer o a alguna agencia de turismo por la sencillar razón de que gana comisión por cada turista que logra llevar a estos lugares. "Here everybody shit...me no, me give you good PRICE, GOOD PRICE for you MY FRIEND".


Sol y Carlos en el Agra Red fort - cr Carlos Correa Grez

El Fuerte Rojo en Agra, en los salones del rajha todo es blanco marmol. Sus paredes, piso y techo encandilan la lu del sol. Para refrescar sus dependencias tiene amplios miradores y ventanas abiertos a amplias vistas, por donde circula el aire del viento. Dentro circulan canales y casacadas que silenciosamente conducen agua fría. Aun existen numerosos pasillos y habitaciones subterraneas que no han sido abiertos ni estudiados, y que permanecen ocultos y misteriosos.










Palacio del Majharaja de Jaipur, puertas del otoño y el verano - cr Carlos Correa Grez
En el palacio de Jaipur el rajha local aun vive. El patio de sus concubinas tiene 4 puertas dedicadas a las estaciones del año.
El palacio de las doncellas se levanta en el centro de la ciudd y al igual que muchos otros, tiene ventanas labradas en piedra, que permiten mirar hacia afuera, sin que las mujeres puedan ser vistas desde el exterior.


Palacio de Jaipur - cr Carlos Correa Grez

De a campo traviesa

Jodhpur, la ciudad azul, desde el invatido fuerte de Merangarh - cr Carlos Correa Grez

Jodhpur es domindado por un imponente fuerte, Merangarh.
Desde sus almenas es posible ver la ciudad y sus casa pintadas azul indigo.
La tradición dice que el índigo es el color de Brahma, deidad principal Hindú.
Este color tiene la bondad de refrescar y alejar a los mosquitos.

El tranquilo y lejano Udaipur - cr Carlos Correa Grez
Udaipur esta en torno del lago Pichola. Este tiene un palacio isla y múltiples templos y escalinatas (Ghats), puentes y hoteles a su alrededor.
Los techos de los hoteles, tienen increibles vistas y atardeceres, que pueden ser acompañados de una excelente comida en sus restaurantes.
Probablemente es la ciudad más tranquila y romántica de todo el Rajhastan.


La maestra de baile danzando con 10 tinajas de cobre - cr Carlos Correa Grez




Baile tradicional de Rajhastan - cr Carlos Correa Grez
Nos tocó ver una presentación de bailes tradicionales de Rahjastán.
Lo más notable fue ver a la maestra de baile danzando equilibrando hasta 10 tinajas de cobre.


El sagrado Pushkar, uno de los tres lugares donde existe un templo para Brahma - cr Carlos Correa Grez
El centro de Pushkar es un lago formado cuando a Brahma se le cayó una flor de loto.
Por eso esta ciudad es sagrada y posee uno de los pocos templos a Brahma.
El lago está rodeado de escalinatas donde peregrinos hacen ofrendas en la mañana.


Mujer celebrando la Puja u oración matinal, Pushkar - cr Carlos Correa Grez

India te fuerza a olvidar el riudo y el ajetreo, so pena de no soportar su realidad, pero además te enseña a despejar tu interior. "Hay que acallar el ruido del tráfico ingente del vivir, y el mayor ruido no es el de fuera sino el de dentro; no es el de los oídos, sino el del entendimiento; y por eso hay que frenar las ideas, silenciar el pensamiento, vaciar la mente" (Carlos Vallés).

martes, 16 de enero de 2007

cortaderas, valle del morado

De a campo traviesa


Cerro y Glaciar Cortaderas - cr - Carlos Correa Grez

De verdad que no entiendo,
Ayer me repetía: nunca más subo un cerro así.
Hoy, al ver las fotos y mirar para atrás la experiencia vivida digo: volvería este fin de semana a esquivar la grieta y terminar la ascensión.
La razón de por qué olvido lo duro que fue todo, la ignoro. Aunque no es difícil recordar lo inhóspito que puede ser la montaña:
No hay agua líquida disponible sino que hay que derretirla; no hay sombra; cuando hay sol, éste te seca; no puedes ver a simple vista; cuando llega el frío te hace tiritar; falta el aire; no hay leña para hacer una buena fogata, ni para parrillar un pedazo de carne; el agua que descongelaste…se congela; te deshidratas más rápido; se duerme menos; los caminos son tortuosos y largos, sobre acarreos, penitentes y/o entre grietas pavorosas.
A pesar de todo eso, la sensación final es distinta.
Me siento molido pero revitalizado, con ganas de volver, de comprarme ese piolet que me hizo falta, de cambiar los crampones de esos con puntas agresivas, de ir de nuevo y sortear la dificultad y ver si el canalón final tiene una pasada, (viendo la foto con zoom digital, efectivamente parece haber una fina línea de hielo!).
En fin, dan ganas de volver a vivir esas experiencias que marcan y se recuerdan; o como conversáramos en la carpa, para forjarnos,
como hombre vivos!



De foto: Carlos Correa Grez