martes, 16 de enero de 2007

cortaderas, valle del morado

De a campo traviesa


Cerro y Glaciar Cortaderas - cr - Carlos Correa Grez

De verdad que no entiendo,
Ayer me repetía: nunca más subo un cerro así.
Hoy, al ver las fotos y mirar para atrás la experiencia vivida digo: volvería este fin de semana a esquivar la grieta y terminar la ascensión.
La razón de por qué olvido lo duro que fue todo, la ignoro. Aunque no es difícil recordar lo inhóspito que puede ser la montaña:
No hay agua líquida disponible sino que hay que derretirla; no hay sombra; cuando hay sol, éste te seca; no puedes ver a simple vista; cuando llega el frío te hace tiritar; falta el aire; no hay leña para hacer una buena fogata, ni para parrillar un pedazo de carne; el agua que descongelaste…se congela; te deshidratas más rápido; se duerme menos; los caminos son tortuosos y largos, sobre acarreos, penitentes y/o entre grietas pavorosas.
A pesar de todo eso, la sensación final es distinta.
Me siento molido pero revitalizado, con ganas de volver, de comprarme ese piolet que me hizo falta, de cambiar los crampones de esos con puntas agresivas, de ir de nuevo y sortear la dificultad y ver si el canalón final tiene una pasada, (viendo la foto con zoom digital, efectivamente parece haber una fina línea de hielo!).
En fin, dan ganas de volver a vivir esas experiencias que marcan y se recuerdan; o como conversáramos en la carpa, para forjarnos,
como hombre vivos!



De foto: Carlos Correa Grez